y sin querer te haces presente por culpa de tu ausencia
pero no pasa nada,
porque el cuerpo es sobrepeso del alma
que se apronta a volar.
caballero de vieja armadura,
siempre aguantaste en silencio.
hombre de lagrimas invisibles,
te miro ya tranquilo
Sin problemas, ni rencores, ni dudas,
apurado en llegar a donde nació el amor,
a donde volvemos cuando el viaje a terminado.
no estoy seguro de encontrarnos pronto
pero en algún momento te hallare al final del rio del reposo
donde colocare mi barca junto a la tuya
y nos sentaremos a recordar el tiempo para que siga latiendo el corazón
por la eternidad.
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