Eres felicidad
De vez en cuando la felicidad jala las cobijas desde el filo de la cama, presurosa a despertarme,
pero me espera paciente si me visto con desgane.
No recuerda que de noche la empuje del colchón
pues no quería escuchar falsas promesas ni la esperanza sobre algo que no iba a suceder.
Pero aun así dejo que suba encima mío de nuevo
Ella no sabe que temo a no verla en la mañana, por eso dejo que vaya y venga cuando ella quiera
No la obligo a llegar, hoy no.
Esta bien, hoy no iré a trabajar.
Me quedare con ella, mientras que desnuda en la cama se inmuta y sonríe
Sonríe como quien sabe que ha pecado,
Me sonríe como quien sabe que ha amado.
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